miércoles, 26 de diciembre de 2012

¿Por qué te callas Juan Carlos I?


















En la mañana del pasado día de nochebuena, Artur Mas toma posesión de su cargo como presidente de la Generalidad de Cataluña. En dicho acto, Nuria de Gispert, la presidenta del Parlamento catalán, formula a Mas la pregunta siguiente:

"¿Promete por vuestra conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de Presidente de la Generalidad de Cataluña con fidelidad al Rey, a la Constitución, al Estatuto de Autonomía y a las instituciones 'nacionales' de Cataluña?"

Y Mas, en lugar del tradicional "Sí, prometo", responde:

"Sí, lo prometo con plena fidelidad al pueblo de Cataluña".



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Parece necesario señalar, en relación a la escenografía de esta toma de posesión, la significativa diferencia existente respecto a la celebrada por el mismo Mas hace un par de años. En efecto, como puede comprobarse en la fotografía anterior del salón Sant Jordi donde se realizó el acto, en esta última ocasión el servicio de Protocolo del Palau de la Generalitat colocó un gran telón de color negro que tapó el retrato de S.M. el Rey de España.
















En la noche de ese mismo día de nochebuena se emite, como es tradición, a las 21 horas y por TVE, el discurso navideño del Jefe del Estado.  

Cabe destacar de dicho discurso, que S.M., al contrario que en el discurso del pasado año, no menciona la necesidad de un comportamiento ejemplar en las personas con responsabilidades públicas. Y, concretamente, no hace ninguna referencia a la corrupción.


Finalmente, en relación a la situación política, S.M. dice lo siguiente:

"Pero no todo es economía. Por muy evidente que sea, no es malo repetirlo: no todo es economía. No ignoro que la política no vive hoy sus mejores horas en la percepción de los ciudadanos. Por esta razón yo quisiera esta noche reivindicar la política porque su papel es fundamental en la salida de la crisis.

Quiero reivindicar la política grande, esa que para destacar su dignidad y valor solemos llamar la política con mayúsculas.

La que, desde el gobierno o desde la oposición, fija su atención en el interés general y en el bienestar de los ciudadanos.

La que, lejos de provocar el enfrentamiento y desde el respeto a la diversidad, integra lo común para sumar fuerzas, no para dividirlas.

La que sabe renunciar a una porción de lo suyo para ganar algo mayor y mejor para todos.

La que busca el entendimiento y el acuerdo para encauzar y resolver los grandes y fundamentales desafíos colectivos.

La que se cimenta en el espíritu de servicio y se acomoda a los principios de la ética personal y social.

La que, en fin, es capaz de sacrificar la satisfacción del corto plazo, a menudo efímero, para ensanchar el horizonte de sus ambiciones.

Esa fue la política grande que supo inaugurar una nueva y brillante etapa integradora en nuestra historia reciente y es la única que tiene la capacidad de reafirmar la confianza en nuestra gran nación, abrir nuevas puertas a la esperanza y materializar ese anhelo de superación que está reclamando nuestra sociedad.

Para conseguirlo, es necesario promover valores como el respeto mutuo y la lealtad recíproca. Son valores que hace más de tres décadas contribuyeron a poner en pie un nuevo marco de convivencia, el reconocimiento de nuestra pluralidad y el amparo de las diferentes lenguas, culturas e instituciones de España. Es hora de que todos miremos hacia adelante y hagamos lo posible por cerrar las heridas abiertas. Será nuevamente un éxito de todos, ciudadanos e instituciones, basado en el respeto a las leyes y a los cauces democráticos."





Por tanto, el Rey de España, el símbolo constitucional de la unidad y permanencia del Estado que arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, decide no realizar mención directa alguna de la voluntad manifestada por el Presidente de la Generalidad de Cataluña de convocar una consulta sobre la autodeterminación en Cataluña.  


20/12/2012 Portada de La Vanguardia















¿Habrá tomado esta decisión porque opina (como su hijo Felipe) que Cataluña no es un problema?  

Pues bien, además de los elogios del PPSOE y las críticas de IU y UPyD, "los silencios" y las palabras del Rey de España llamando a la "política grande", al "respeto mutuo" y a la "lealtad recíproca", han obtenido del "molt honorable president" de la Generalitat de Catalunya, la respuesta siguiente



 









¿Qué es antes el huevo o la gallina?


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