domingo, 2 de julio de 2017

¡No toquéis la Constitución! No tenéis derecho a quitarnos nuestros derechos.



Transcurría el año 1973 cuando Hannah Arendt, al responder a Roger Errera acerca de Estados Unidos, su país de adopción, en el inicio de una entrevista para la televisión francesa, realizó una interesante reflexión sobre la trascendencia que tiene allí la Constitución. Es esta:

R.E.: "Usted llegó a este país en 1941. Venía de Europa. Lleva ya 32 años viviendo aquí. Cuando llega de Europa ¿cual es su impresión dominante?

H.A.: Mi impresión dominante es que América no es un Estado-nación. Y a los europeos les cuesta mucho entender este mero hecho, eso que deberían conocerlo, en teoría.

Este país no está unido ni por una herencia, ni por el recuerdo, ni por el suelo, ni por la lengua, ni por un origen idéntico. No hay americanos auténticos aquí, aparte de los indios. El resto son ciudadanos, y ya es mucho. Se llega a ser ciudadano de Estados Unidos aceptando simplemente la Constitución

La Constitución, desde el punto de vista francés o alemán, no es más que un trozo de papel. Se puede modificar. Pero aquí es un documento sagrado. Es el recuerdo constante de un acto único y sagrado: la fundación de los Estados Unidos. La fundación consiguió reunir en un conjunto a minorías étnicas y regiones completamente dispares, pero sin igualar, sin hacer desaparecer esas diferencias.

Y todo esto es muy difícil de entender para un extranjero. Podemos decir, por tanto, que en este sistema político predomina la Ley y no los hombres.

¿Hasta qué punto esto es cierto y necesita ser cierto para el bien del país (he estado a punto de decir 'nación'), para el bien de los Estados Unidos de América, a decir verdad, para la República? 







Esta imagen de 2004 ilustra cómo la Constitución española 'es puesta en la diana' por ETA en su comunicado de la 'tregua en Cataluña':

“Al final de la dictadura franquista el Estado español inventó el Estado de las Autonomías con el objetivo de ahogar las ansias de libertad de las naciones vasca, catalana... Hoy en día, trascurridos 25 años la crisis en la que se encuentra inmerso el marco político de la reforma española es más clara y profunda que nunca. Y podemos afirmar que ha sido la lucha de estos dos pueblos por su liberación la que ha provocado esa crisis: Euskal Herria y Cataluña son las cuñas que están haciendo crujir el caduco entramado del marco institucional y político impuesto. (...)

Teniendo en cuenta todos estos elementos de análisis y con el deseo de que los lazos entre nuestros pueblos se estrechen en base a los principios de respeto, no injerencia, y solidaridad, ETA comunica a Euskal Herria y al pueblo catalán la suspensión de su campaña de acciones armadas en Cataluña a partir del 1 de enero del 2004.

Un saludo revolucionario a todos los independentistas catalanes.

Gora Euskal Herria Asakatuta! Visca Catalunya Lliure! Gora Jon Félix! Gora Joan Carles. 


En Euskal Herria, a febrero del 2004."








Esta imagen de 2006 ilustra la idea que Fernando Savater defendió diez meses después de que la vicepresidenta del gobierno de España dijera que 'el fin del terrorismo' no debe plantearse en los términos de vencedores y vencidos: la idea de la Constitución como garante de la paz y la libertad. Una idea que Savater (Basta Ya) explicó en un acto cívico celebrado el día de la Constitución de aquel año, en compañía de Javier Urquizu (COVITE) y Mikel Buesa (Foro Ermua). Y en Vitoria, donde muy pocos ciudadanos se atrevían a hacerlo. Y lo hizo leyendo en público el manifiesto 'La paz es la Constitución', un manifiesto que dice lo siguiente:

"Nos hemos reunido aquí para celebrar el día de la Constitución, la fiesta máxima de nuestras libertades cívicas y nuestras garantías  sociales. Además de una jornada de alegría, será bueno también que aprovechemos la fecha para hacer en común una reflexión sobre el significado de la Constitución y para reafirmarnos en su inequívoca defensa. 

La Constitución es ante todo la garantía de la paz y la convivencia en nuestro Estado de Derecho. Quienes hemos vivido dentro de la Constitución todos estos años hemos vivido en paz: y quienes han muerto por defender la Constitución lo han hecho por mantener la paz frente a quienes buscaban imponer la tiranía por el camino del terror y el asesinato. 

Se habla a veces hoy de conseguir por medio del diálogo un acuerdo de convivencia. Pero ésa es precisamente la mejor descripción de la Constitución: un acuerdo de convivencia conseguido por medio del diálogo parlamentario que luego ha ido siendo concretado y desarrollado en los diversos Estatutos de Autonomía. Quienes durante tantos años han atentado contra los ciudadanos respetuosos de la Constitución no buscan ni convivencia ni diálogo: sólo buscan imponer brutalmente su monólogo y doblegar a quienes no aceptan su conquista del poder por medio de la fuerza.

Los que hemos luchado tanto tiempo contra el terrorismo no lo hicimos meramente por razones humanitarias y por repugnancia moral ante el crimen, sino por la más pura y simple de las razones políticas: por defender la libertad de nuestro país contra quienes pretenden secuestrarla o intimidarnos para que renunciemos a ella.

Desde luego, queremos la paz: pero la paz no puede ser nunca mera ausencia de violencia, sino que debe ser presencia y vigencia de la Constitución, sin coacciones, extorsiones ni amenazas. Estamos dispuestos a aceptar como conciudadanos a cuantos se acojan a la norma constitucional pero no estamos dispuestos a suspender ni un solo día nuestro derecho de ciudadanos para complacer a los chantajistas del terror, que quieren reinventar el país como precio a renunciar a sus desmanes

La paz debe ser el triunfo de la Constitución, que es la victoria de todos. El resto es imposición y sumisión a la locura sanguinaria de unos pocos o al oportunismo de quienes pretenden aprovecharse de esa herencia de pánico para obtener una hegemonía política que no podrían conseguir de otro modo. 

¡Ciudadanos, larga vida a la Constitución! ¡Defendamos, hoy como ayer, la garantía de nuestras libertades!"







Esta imagen de junio de 2015 retrata la reivindicación del secretario general del PSOE, cinco meses antes de las elecciones generales del 20D, de la bandera de España.







Esta imagen de 2015 refleja la posición del líder de Ciudadanos respecto de la igualdad y la unidad de los españoles dos meses antes de las generales del 20D:

"No estoy dispuesto a negociar con nadie que pretenda romper nuestro país."






Esta imagen de 2016, en concreto, de cuatro días antes de las elecciones generales del 26J, ilustra cómo los españoles votamos a partidos cuyos líderes dialogan con quienes pretenden romper nuestro país, con golpistas que se niegan a prometer fidelidad a la Constitución.







Esta imagen de octubre de 2016 refleja la posición del líder del PP durante su discurso de investidura como presidente del gobierno de España.







Esta imagen de marzo de 2017 actualiza la posición de Rivera acerca de cómo 'defender sin fisuras la igualdad y la unión de los españoles'.







Esta imagen, también de marzo de 2017, pone de manifiesto la difícil posición de Rajoy para, simultáneamente, 'defender sin fisuras la igualdad y la unión de los españoles', el ofrecimiento a los golpistas por parte de Xavier García Albiol, el presidente del PP en Cataluña,  de 'una reforma constitucional para encajar Cataluña en España'así como su propio ofrecimiento, el del presidente del gobierno de España, de 'una reforma constitucional para legalizar el referéndum del 1-O'








Estas imágenes de hace tres semanas enmarcan las palabras siguientes del presidente de la Generalidad de Cataluña:

"En ejercicio del legítimo derecho a la autodeterminación que tiene una nación milenaria como Cataluña se celebrará un referéndum el próximo domingo 1 de octubre de este año con la pregunta ¿Quiere que Cataluña sea un estado independiente en forma de república?"






Esta imagen de la reunión mantenida el martes en el Congreso de los diputados simboliza que la posición de Sánchez sobre la plurinacionalidad de España es acogida con interés por el secretario general de Podemos que, a su vez, es partidario de pactar la realización del referéndum ilegal para la secesión de Cataluña.







Esta imagen de una reunión anterior ilustra adecuadamente la mantenida en La Moncloa, también el martes, tres meses antes de la convocatoria del referéndum ilegal para la secesión de Cataluña. Una reunión de la que, según nos informan, se ha realizado para 'coordinar la política frente al reto independentista catalán'.







El artículo 1.2 de la Constitución establece que el pueblo español es soberano y que de él emanan los poderes del Estado.

Pues bien, pese a la gran promoción de los nacionalismos en España el 65,5% de los españoles son partidarios de no tocar o quitar poder a las CCAA según la encuesta del CIS de diciembre de 2016.

Dicho de otra forma, la mayoría de los españoles nos oponemos a una reforma de la Constitución 'para encajar Cataluña en España', tal y como proponen (aunque no se atreven a proponerlo abiertamente) los cuatro partidos con más representantes en el Congreso de los diputados. 

Sin embargo, esos cuatro partidos traicionan a conciencia la voluntad de sus votantes cuando no sólo se niegan a que el gobierno de España aplique el artículo 155 de la Constitución a la Generalidad de Cataluña pese a la reiterada evidencia de que actúa de forma que atenta gravemente al interés general de España, sino que además siguen apoyando su financiación con el dinero de todos los españoles. ¿A esto le llaman 'coordinar la política frente al reto independentista catalán'?

Soy un español libre que siempre estará agradecido a los compatriotas que hace cuarenta años hicieron posible, con su participación y con su voto, la Ley para la Reforma política, el referéndum para la aprobación de la Ley para la Reforma política, las Elecciones del 15 de Junio, la Constitución y el referéndum de 6 de diciembre de 1978 por el que se aprobó la Constitución.

Pero siempre me hallaré en frente de los que se llaman a sí mismos 'constitucionalistas' mientras intentan manipularnos aprovechándose de las reivindicaciones de una minoría que incluye a asesinos con objetivos políticos y que apoya la mordaza, el enfrentamiento y la división entre españoles. Porque esos 'constitucionalistas' y esa minoría quieren hacernos creer que vivimos una situación similar a aquella de hace cuarenta años en la que necesitábamos diálogo y consenso para pactar entre todos un nuevo proyecto de convivencia que nos trajera un futuro mejor. Mienten.

España no es un país joven como Estados Unidos pero nuestra Constitución es un pacto de convivencia que reconstruyó una nación amordazada, enfrentada y dividida. Por eso, de alguna forma, hace cuarenta años, España fue refundada. Por eso, de alguna forma, la Constitución es sagrada. Y por eso sería un sacrilegio modificarla sin antes cumplirla, sin haberla hecho cumplir y además en contra de la voluntad mayoritaria de los ciudadanos españoles a los que nos quieren quitar derechos para dárselos a los territorios

Por eso, de alguna forma, libres, decididos y firmes, tenemos que hacerles sentir nuestra voz.

¡No toquéis la Constitución!







No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por su comentario.