08 junio 2021

La vacuna de Pfizer genera magnetismo y otras verdades que nos hacen libres

 


No es un bulo. Se crea un campo magnético en el brazo de algunas personas que han recibido la vacuna de Pfizer durante las horas siguientes a la inyección. Eso es así aunque no esté científicamente demostrado... todavía.

No soy médico ni biólogo ni bioquímico pero tampoco un conspiranoico. Sólo soy un ciudadano que busca la verdad que nos hace libres. 

No es de recibo menospreciar la realidad por mucho que esa actitud pueda estar justificada por la falta de información y transparencia que hay en esta maldita pandemia. Pero la incerteza es el origen de la especulación que confunde y del miedo que esclaviza. Por eso, para hacer frente a la incertidumbre del presente y al temor ante el futuro surgen hipótesis que intentan explicar hechos aún no reconocidos oficialmente como el de que la vacuna de Pfizer genera magnetismo





Es un hecho científicamente demostrado que el oxígeno en la sangre se transporta mediante de la hemoglobina en forma de oxihemoglobina y que al liberarse la oxihemoglobina se transforma en desoxihemoglobina. También está demostrado que la oxihemoglobina y la desoxihemoglobina tienen propiedades magnéticas diferentes: la oxihemoglobina es diamagnética (repele los campos magnéticos) mientras que la desoxihemoglobina es paramagnética (genera momentos magnéticos libres que se alinean paralelamente a un campo magnético). 

Pues bien, mi hipótesis sobre el origen de ese magnetismo parte del hecho de que la vacuna genera una reacción que hace llegar más sangre a la zona de la inyección y una vez allí, por alguna razón, se libera oxígeno y se crea un campo magnético que se mantiene mientras dura esta situación. En el vídeo anterior (desaconsejable para quienes no soportan la sangre) se puede ver una explicación que ayuda a entender este fenómeno. 

Otra cuestión a evaluar, quizá más relevante, es la influencia de este fenómeno en el funcionamiento del corazón. Y es que, en condiciones normales, ese órgano vital actúa como un equipo de bombeo en el que la orden de contraerse para bombear la sangre se origina mediante pequeñas variaciones en las propiedades eléctricas de las células miocárdicas. Pero cuando se alteran esas condiciones normales se pueden generar cambios en dichas células con nefastas consecuencias para la salud.

En relación a este fenómeno, creo necesario señalar que físicos de la Universidad Politécnica de Cataluña y de Estados Unidos demostraron que la transición en la alternancia cardiaca, una arritmia potencialmente mortal, comparte características con el ordenamiento ferromagnético de los metales.   






La principal cuestión a evaluar por mi parte, la más relevante para mí, es que este sábado 12 tengo cita para mi segunda dosis de la vacuna de Pfizer. 

Tras leer muchas de las numerosas noticias positivas publicadas sobre las vacunas, quiero creer que el fabricante, los organismos de control y las administraciones han adoptado las medidas necesarias para garantizar que las personas en general no sufriremos efectos perniciosos tras vacunarnos y, en particular, quienes tenemos cardiopatías como, por ejemplo, arritmia

Pero lo que veo no me tranquiliza en absoluto. 

Por un lado, está lo de que ni Pfizer ni la EMA ni la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del ministerio de Sanidad, asumen ninguna responsabilidad sobre los efectos secundarios de la vacuna pero yo tengo que asumir el riesgo para hacer caso de sus recomendaciones y ceder a sus sibilinas presiones. Porque, tal y como señala en la web de la AEMPS, en sus reuniones del 6 al 9 de abril y del 3 al 6 de mayo, el Pharmacovigilance Risk Assessment Committee (PRAC) de la European Medicines Agency (EMA) evaluó entre los aspectos sobre la seguridad de Comirnaty (BioNTech/Pfizer) el siguiente: 

"Se han notificado algunos casos de miocarditis (inflamación del músculo cardiaco) y pericarditis (inflamación de la membrana que rodea al corazón) tras la vacunación con vacunas basadas en ARNm, fundamentalmente con Comirnaty. El análisis de estos casos no indica de momento que exista una relación con estas vacunas. No obstante, el PRAC continuará evaluando detalladamente este asunto."


Por otro lado, está la abrumadora manipulación mediática.


Y, finalmente, están las otras verdades que nos hacen libres.