domingo, 11 de marzo de 2018

El tercer lobo y las ovejas














“Una nación de ovejas engendra un gobierno de lobos.”
Edward R. Murrow



He publicado más de doscientas entradas en este blog desde hace más de seis años y nunca había echado en falta una hasta que el otro día busqué esta y no la encontré. Por eso, con algunas actualizaciones en las imágenes y en la parte final del texto, la he reescrito. Qué mejor día que hoy para publicarla y dedicársela a 'los lobos'.

Vivo en un país en el que una mañana de marzo, tal día como hoy, tres días antes de unas elecciones generales, asesinaron a 192 personas

Un país en el que, catorce años después, seguimos sin saber quién fue el autor intelectual de los asesinatos.

Un país en el que durante esos tres días de marzo de hace catorce años más de 1.500.000 votantes cambiaron de opinión y votaron al partido de la oposición, al mismo tiempo que más de 1.100.000 votantes que iban a votar al partido del gobierno, no lo hicieron.

Un país en el que más de dos millones y medio de votantes eligieron otro destinatario para su voto tres días después del asesinato de 192 personas con lo que, a pesar de que unos días antes de la masacre todas las encuestas señalaban la victoria del partido del gobierno, fue el principal partido de la oposición el que, finalmente, ganó las elecciones.

Un país, en definitiva, en el que a partir de aquellos días de marzo de 2004 lo que ha ocurrido es que han llegado al gobierno dos presidentes traidores a su pueblo. Eso sí, elegidos por su propio pueblo.









Son realidades incómodas. Lo sé. Pero si las olvidamos corremos el riesgo de sufrirlas de nuevo. Por tanto, insisto en el hecho de que en mi país, tres días después de que murieran asesinadas 192 personas, un presidente traidor a su pueblo fue elegido por su propio pueblo. 

En efecto, transcurridos cinco años de la firma del Pacto por las libertades y contra el terrorismo con el que como candidato se había comprometido en el programa electoral a su "cumplimiento escrupuloso y estricto" y a su mantenimiento "vivo y en vigor hasta la derrota total de ETA o su disolución efectiva", como presidente traicionó a su pueblo y promovió una resolución parlamentaria que le autorizó a negociar con una organización terrorista que había asesinado a más de 850 personas

Pese a esa traición, cinco años más tarde volvió a comprometerse en su programa electoral a acabar con esos terroristas, deslegitimando y combatiendo su apoyo social mientras afirmaba que ya no había ninguna expectativa de diálogo

Aunque su mayor acto de desvergüenza lo llevó a cabo apenas unas horas después de que los terroristas asesinaran a un exconcejal de su partido cuandosabiendo que no iba a cumplir su promesa para no romper sus compromisos con esos terroristas, prometió a su pueblo lo siguiente: 

"Perseguiré con todos los instrumentos del Estado de derecho a los terroristas, a quienes les prestan apoyo y a quienes avalan y justifican sus acciones." 



Al día siguiente fue reelegido por su propio pueblo.









El segundo presidente traidor a su pueblo que ha llegado al gobierno de mi país tras el asesinato de 192 personas en unos trenes fue elegido por su propio pueblo el 20 de noviembre de 2012. Un mes antes los terroristas con los que el gobierno anterior había negociado anunciaron "el cese definitivo de la actividad armada". Su respuesta como candidato fue esta: 

"Este anuncio se ha producido sin ningún tipo de concesión política." 


Trece días después de que como candidato mintiera a su pueblo omitiendo la terrible y crucial concesión política de la legalización de partidos políticos vinculados a los terroristas, el todavía presidente manifestó: 

"Tengo confianza en que esta etapa que apenas se ha iniciado se va a hacer bien."


Lo que ocurrió después fue que, ciertamente, pese a disponer en su primera legislatura como presidente de cuatro años con mayoría absoluta en el Congreso de los diputados, no alteró en absoluto (ni en esa legislatura ni en la actual) ninguna de las principales decisiones políticas adoptadas por su antecesor. Tampoco la resolución parlamentaria que autoriza al Gobierno a negociar con esa organización terrorista y nacionalista vasca

Así que, tres años después de su elección se pudo comprobar la traición a su pueblo cuando, desdeñando sus compromisos electorales, no sólo evitó impulsar la aplicación de la Ley de partidos a los partidos políticos que no condenan la violencia de la organización terrorista porque están vinculados a ella, sino que pactó no ilegalizarlos y, lo más grave, ordenó excarcelaciones de terroristas enfermos, e incluso de decenas de terroristas sanos.









Sin embargo, sólo la mentira no debía ser suficiente para que esos dos traidores a su pueblo llegaran a ser presidentes del gobierno de mi país porque ocurrieron más cosas antes de las elecciones generales. 

Fue necesario que los medios de comunicación omitieran que esos dos candidatos estaban mintiendo a su pueblo. Y también fue necesaria la manipulación.

El más claro ejemplo de manipulación informativa ocurrió la misma mañana del 11 de marzo de 2004 cuando, sólo cuatro horas después de la matanza y, apenas dos dí­as antes de las elecciones generales, el locutor de referencia de la emisora de radio de mayor audiencia de mi país, una emisora del grupo de comunicación que en ese momento apoyaba al candidato del principal partido de la oposición, dijo en antena:








Unas nuevas elecciones generales se van a celebrar en mi país más pronto que tarde. Y como en ocasiones anteriores, los resultados de las elecciones autonómicas y locales condicionarán los de las generales. 

Todo indica que puede haber 'otro gran cambio de página' ya que el candidato de un partido que nunca ha gobernado puede llegar a hacerlo. Se trata de un candidato que también ha emitido señales suficientes para identificar las mentiras que ha hecho a su pueblo y, por consiguiente, las más que previsibles traiciones que le hará si gobierna

Un candidato que en octubre de 2015, dos meses antes de las elecciones generales del 20N, dijo esto:


Un candidato que, por el contrario, cuatro meses después de esas declaraciones propuso reformas constitucionales a un golpista. Y que, no contento con eso, transcurrido un año, instó al presidente a negociar con ese golpista. El mismo golpista que un año antes, en su toma de posesión como presidente de un gobierno regional, se había negado a prometer fidelidad a la Constitución. 

Un candidato que ayer, un año después de instar al presidente a negociar con el golpista, ante la previsible cercanía electoral, no tuvo ningún reparo en decir esto:



Un candidato, en fin, en el que sus mentiras son claramente 'las orejas' del llamado a ser 'el tercer lobo' en las dos últimas décadas de mi paí­s. 









En conclusión, se puede afirmarparafraseando a Maquiaveloque ante la corrupción del poder todos los medios de comunicación decidieron, en mayor o menor medida, que la honradez y la virtud son perniciosas.

Que, aunque entre los periodistas de mi país hay honorables y valiosas excepciones, la mayoría colaboran, por acción u omisión, en el ocultamiento y la manipulación de gravísimos hechos ocurridos del 11 al 14 de marzo de 2004, así como de graves hechos de políticos que mienten a su pueblo como candidatos y que como presidentes lo traicionan. 

Y que, mientras tanto, los pastores trabajan y el tercer lobo acecha. 

¿Qué harán las ovejas?






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