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26 abril 2022

Uno de estos

Barcelona 12 de octubre de 2019




Este año 2022, con ocasión de la eufemísticamente llamada nueva normalidad, hemos podido volver a la calle, sin restricciones, a celebrar el día de Sant Jordi, la fiesta del libro y la rosa, la fiesta de la inteligencia y la fraternidad… pero parece ser que sólo para algunos, como les voy a contar seguidamente en esta crónica que jamás debió ser escrita. 

Unos cuantos autores, encabezados por el editor y director de este periódico, Sergio Fidalgo, y entre los cuales nos encontrábamos Antonio Robles y servidor, empezamos el día siendo señalados como peligrosos “anticatalanes” (sic), en definitiva como el modelo puro de feixisteees de extrema derecha, por esa excrecencia (pseudo)periodística de Pepe Antich llamada El Nacional y alimentada con dinero público mediante subvenciones de la Generalitat (como otros tantos centenares de digitales del odio separatistas). 

Nos citaban a los autores junto a las carpas de los partidos políticos (los denominados por el digital de Antich como “la derecha unionista”, a saber VOX, PP y Cs) en que nos habían invitado a firmar nuestros libros, aseverando que lo que se pretendía era “potenciar una campaña de españolización del día de Sant Jordi”, y esto es lógico (si es que asumimos que su capacidad de raciocinio está por encima de su servilismo propagandístico) en boca de estos periodistas porque el nacionalismo actúa siempre de manera excluyente como si Cataluña fuera solo suya, monolingüe y proverbialmente tribal. 

Pero lo que realmente pretendía con este artículo dicho digital era informar a las hordas lazis de nuestra presencia (la de autores y partidos constitucionalistas) con el único fin de dirigir contra nosotros su objetivo para el odio, siguiendo al pie de la letra las enseñanzas del maestro Goebbels. Y surtió efecto. 

Como recoge este periódico, “en la capital catalana, un grupo de individuos entre los que se contaba Marcel Vivet (procesado por atacar a los Mossos y tertuliano en Catalunya Ràdio) han insultado, provocado y amenazado a las personas que estaban en la carpa de VOX en la Rambla de Cataluña”

Y allí mismo, en la carpa de VOX (una de las muchas en donde firmamos a lo largo del día), en Rambla de Cataluña con Mallorca, estábamos sentados firmando libros tres de los varios autores señalados (Antonio Robles, Javier Barraycoa y este cronista), justo en ese instante, cuando sucedió dicho incidente, que fue precedido en su habitual forma de admonición con esa cansina letanía monódica que reza “fora feixistes dels nostres barris”, que se ha convertido ya en más aburrida y soporífera que una recopilación de grandes éxitos de Lluis Llach. 

Pero ahí no acabo la cosa, aún estaba por llegar aquello que da título a esta primera crónica de Narnia, el asombroso caso de la rosa evanescente. Una vez que los verdaderos fascistas y su letanía fueron disueltos y se alejaron de la carpa, seguimos firmando libros con normalidad Robles, Barraycoa y servidor, hasta el momento en que, de pronto, una mujer de unos treinta y tantos años, acompañada de un macho amarillo, con sus ojos fuera de las órbitas, pasa por delante de nosotros y nos grita a los autores allí sentados: 

“Gentussa! Sou gentussa! Fora de Catalunya!”. 


Seguramente acababan de formar parte del acoso a la carpa de VOX y sus líderes, allí presentes. Lo que sí puedo aseverar es que ambos iban bien vestidos y tenían una pinta de pijos con casa de invierno en la Cerdaña y residencia de verano en el Ampurdán que echaba para atrás, vamos, hijos de la burguesía catalana y del procés, una generación perdida para siempre en las tinieblas destructoras de la inmersión lingüística y de la escola catalana. 

Nada fuera de la vieja normalidad en Cataluña o nada a lo que no estemos acostumbrados, pero a pesar de ello, ante nuestra sorpresa, Robles salta de la silla y sale, cual alma que lleva el diablo, como si estuviera impulsado por un resorte elástico, raudo hacia la chica y su acompañante, tan alto como desagradable (en línea con la mujer). Robles, serpenteando entre la multitud, los alcanza, para pedirles cuentas, tratando de esgrimir con dichas personas la razón por la que nos había insultado, inquiriéndole lo siguiente: 

¿A qué viene eso de gentuza? ¿Me conoce usted de algo? 


No pudo el bueno de Antonio ni obtener respuesta ni hacer una segunda pregunta ya que el joven orangután (en cuanto primitivo) que acompañaba a la mujer le propinó a Antonio, una persona ya jubilada, un fuerte manotazo en el pecho que le hizo perder el equilibrio. Pero quien conozca a Robles sabe que es inasequible al desaliento en la lucha contra la injustica y el mal nacionalista y, ante mi temor, volvió a la carga con mayor decisión aún, esta vez en la lengua de la raza superior de la parejita amarilla, con ironía hiriente: 

Aquesta és la vostra revolució dels somriures? Els homes de pau? 


Se hizo un pequeño corro. Viendo que el póngido de espalda amarilleada sacaba su verdadera naturaleza totalitaria y se ponía aún más violento, una señora de unos sesenta años, con una sonrisa encantadora, se interpuso con una rosa en la mano y se la ofreció muy cariñosa a Robles: 

Deixeu-ho, no paga la pena, deixeu-ho! És la diada de Sant Jordi, és la festa de Catalunya! 


Antonio, ya recuperado, rechazó la rosa con amabilidad, pero la señora, junto a dos mujeres más que le acompañaban, insistió, siempre en catalán, siempre con una sonrisa en su rostro hasta que Antonio, agradecido, finalmente la aceptó, les dio las gracias y volvió a la carpa para continuar con la firma de libros, entusiasmado por la humanidad de la señora y nos contó a Javier y a mí la totalidad de la aventura para acabar con la siguiente frase: 

Fíjate qué señora tan amable. 


Pero diez minutos después, la misma señora, esa que supuestamente era tan amable, se acerca a la carpa de VOX donde seguíamos firmando libros, se aproxima a Robles y le arrebata la rosa que él había puesto, orgulloso, sobre las copias de su libro Equidistantes exquisitos (valga la ironía de la situación). 

Me quedo con la rosa, le dijo la señora con la misma sonrisa con la que se la había regalado momentos antes. 

¿Y eso?, le inquirió Robles, sorprendido e incrédulo. 

Porque no creía que usted fuera uno de estos

Pero si nosotros no somos de VOX, le aclaré yo mismo, sólo somos autores que firmamos nuestros libros. Y además, ¡Antonio es de izquierdas! 

Aunque si fuéramos de VOX, le preguntó Antonio, ¿no tendríamos derecho a estar aquí? 


La señora, con la misma sonrisa, pero ya claramente despreciándonos, nos espetó: 

Estos señores no son demócratas. 


Una chica, que estaba comprando un libro en la carpa, se encaró con la señora de la rosa a costa de la democracia, y Antonio intervino para zanjar la discusión.


Señora, ¿lo suyo sí es democracia? ¿Únicamente los que están de acuerdo con vosotros son demócratas? Un demócrata es quien, a pesar de no coincidir con tus ideas, respeta que las puedas defender. Sin tolerancia no hay democracia. Si yo estoy en esta caseta de VOX, a pesar de no coincidir con sus ideas, es porque nos han invitado y porque les respeto el derecho a existir, como le respeto a usted, a pesar de que ya veo que usted no nos respeta a nosotros. ¿Haría lo mismo si estuviera firmando en aquella caseta de Òmnium? Si hubieran invitado a mi editorial, allí estaría también, pero no lo harán nunca. 


Y nos quedamos con tres palmos de narices, eso sí, con los insultos y sin la rosa, que asombrosamente se desvaneció en las brumas de la bajeza moral más absoluta del nacionalismo. La señora, supremacismo mediante, se la llevó convencida de que su acto de humanidad anterior sólo podía estar reservado a los propios, los que beben de la fuente de la raza superior y no de estas pobres bestias con forma humana y baches genéticofascistas en nuestro ADN que somos el resto. 


Ya lo saben, en el mundo de fantasía de Narnia, creado por C. S. Lewis, algunos animales pueden hablar, las bestias míticas abundan y la magia (o, en este caso, más bien las artes oscuras) es común. Como ven, en la nueva normalidad de la Cataluña de 2022, con sus amorfas masas amarillentas en las que los individuos han diluido su propia voluntad, los separatistas siguen viviendo en su Reichpública de fantasía, en su Narnia de la ratafía, como si el tiempo se hubiera detenido y siguieran atravesando eternamente desde la realidad hacia la fantasía a través de un armario repleto de lazos amarillos, mientras siguen viviendo, día tras día, en una pseudorrealidad, vaporosa y equívoca, que navega desnortada, a la deriva en procelosas aguas envueltas por las brumas nacionalistas. 



 





28 febrero 2022

Yo soy un patriota. ¿Y tú qué eres?

 

"Amo demasiado a mi país para ser nacionalista"

Albert Camus



Escribo aquí para compartir lo que veo. Porque lo que no se da se pierde. También lo hago para leermeYa saben, hablar con uno mismo tiene efectos terapéuticosY reconozco que mi razón última para hacer esto es la recompensa. "El hombre que mueve montañas empieza apartando piedrecitas". ¿Conocían esta bella idea atribuida a Confucio? Pues eso. Que lo sé. Que alguna montaña acabará moviéndose después de diez años apartando aquí las piedrecitas que veo en el camino.

Pero esta vez es diferente. Hoy escribo, también, para defenderme. Así que aparto aquí esta "piedrecita" para ti, totalitario, y también para ti, globalista, porque, cada uno a vuestra manera, me atacáis por ser un patriota.








Sí, yo soy un patriota. Amo a España y le procuro todo bien. Pero no te equivoques, no soy un nacionalista. Tampoco lo fue José Luis López Delacalle, columnista de 'El Mundo' asesinado por ETA el 7 de mayo de 2000. Por eso hago mía la primera parte de un artículo suyo publicado en su diario, un par de años antes de que le quitaran la vida los asesinos nacionalistas vascos. Se titula '¿Nacionalista? Ni vasco ni español'.

"Últimamente, con demasiada frecuencia, más de palabra que por escrito, y siempre sólo en términos de admonición política, estoy siendo acusado de nacionalista español. Contra esta falsedad podría emplear argumentos de grueso calibre, pero la cosa no es para tanto. Además quien compra un periódico puede juzgar lo que lee como le plazca. Prefiero rebatirlo, pues, de otra manera. Para ello, en primer lugar, tengo que pedir disculpas por hablar de mí mismo. 

Desde muy joven, en los años que era realmente difícil hacerlo, participé en la política. Siempre en el País Vasco. Solamente he estado afiliado a un partido, al PC, en el que ocupé cargos de responsabilidad. Lo abandoné hace ya bastantes años. En los inicios de mi militancia, al principio de la década de los 60, éramos muy pocos, poquísimos, los que combatíamos a la dictadura. Sin ser hostil, el entorno no nos era favorable. En mi Tolosa natal el franquismo contaba con un importante apoyo. Niño de la posguerra, sobre mi primera juventud habían recaído todos los influjos de la guerra perdida, tanto por la tradición familiar, republicana y de izquierdas, como por mi relación de siempre con núcleos nacionalistas. Muy joven leí libros de José Antonio Agirre y los editados con versiones nacionalistas de la guerra en Euskadi. Igualmente narraciones del bombardeo de Gernika. 

Tempranamente, supe de la República, de la conflagración civil y que había existido un Gobierno vasco constituido por nacionalistas y no nacionalistas. Que el Estatuto había sido, y tendría que serlo en el futuro, parte de la democracia que con toda seguridad sería recuperada. Ingresé en un partido que había sido parte del Gobierno vasco. Tal evento estaba en su historia y en el listado de sus aspiraciones. Fui detenido en 1966. Cuando muchos fervientes nacionalistas de hoy, aún teniendo entonces edad suficiente, desconocían incluso la existencia del término Euskadi, ante el tribunal de Orden Público -publicado está- defendí la libertad y una democracia en la cual Euskadi recuperara el Estatuto, su autogobierno. Al salir de la cárcel, después de más de cinco años, seguí actuando en la clandestinidad. Para entonces se había desarrollado ETA e incrementado su activismo, cosa que en toda coyuntura y ocasión he condenado. Nunca he soportado que la vida ajena se utilice como instrumento de presión política. He sido un convencido de que en España habría democracia si se zanjaba el abismo de la guerra civil y se iba, por vía pacífica, en la perspectiva europea. Participé en la campaña de apoyo a la Constitución y al Estatuto. Siempre he criticado, desde el partido al que pertenecí y como articulista, mi única actividad pública en los últimos quince años, los ejercicios de ficción política, el empeñarse en diseñar modelos políticos para Euskadi al margen de la realidad de España como estructura política. He colaborado, incluso económicamente, en proyectos de cultura vasca. Mi muy limitado euskara, no ha sido obstáculo para que mis hijos, incluso en la universidad, hayan optado por estudiar en euskera y entre ellos siempre se comuniquen en esta lengua. Me satisfacen todos los éxitos vascos, del tipo que sean. Me emocioné el día que conocí el Metro de Bilbao. Me duele la Euskadi negra. Me gustaría una Euskadi armónica e integrada en el autogobierno. 

Me siento más vasco fuera del país. Aquí algunos lo son al cien por cien; y eso en la vida en nada... ¿Todo esto me convierte en un nacionalista vasco? No. Me limito a querer ser un buen ciudadano, quizás a ser un patriota constitucional o estatutario." 


No, yo no soy un nacionalista. Sí lo es Arnaldo Otegi, quien justificó el asesinato de López Delacalle siendo portavoz de Euskal Herritarrok (EH), el partido en el que militó otro terrorista, Josu Ternera, el jefe de ETA, mientras fue diputado en el parlamento vasco gracias a los votos de miles de vascos nacionalistas y totalitarios. Llegó incluso, qué ignominia, qué dolor para las víctimas de ETA, a ser miembro de su Comisión de Derechos Humanos (sic) gracias a los votos de partidos nacionalistas vascos. EH, así se llamaba aquel año 2000 el partido de la denominada "izquierda abertzale", el instrumento político de ETA según Baltasar Garzón

Por cierto, es muy esclarecedor ver que la Euskaltzaindia, la Real academia de la lengua vasca, traduce la palabra "abertzale", un neologismo creado en 1896 por Sabino Arana Goiricomo "patriota; nacionalista". Como si fueran lo mismo. 
 








Primera verdad incómoda: No es lo mismo ser patriota que ser nacionalista.

"El nacionalismo consiste en un movimiento sociopolítico de afirmación nacional-estatal, así como la ideología que lleva consigo. También se aplica a la maquinación sociopolítica de un sector social que aspira a formar un Estado, con el objeto de someter al conjunto de la sociedad a su particular y sectaria visión de la 'nación'. (...) 

En sociedades pluralistas cultural y políticamente: el nacionalismo promueve la segregación en función de las diferencias, o la eliminación de las diferencias y, en su forma extrema, conduce consecuentemente al fascismo, esto es, a la imposición violenta del "espíritu del pueblo". 

Es propio del nacionalismo exaltar los sentimientos particularistas, sacralizarlos, hasta convertirse en una religión perversa, que alimenta el fanatismo. 

La 'solución nacionalista' propone, más o menos camufladamente, una política de segregación estatal/territorial y de homogeneización interna, liquidadora de la variedad cultural existente en la sociedad. Evoquemos el caso no tan lejano de la antigua Yugoslavia... Y es que la 'solución nacionalista' niega, por principio, el pluralismo cultural, ya que lo considera como contaminante y degradante para la pureza identitaria. 

El nacionalista suele (en contra de lo que finge) ignorar la historia. La reescribe como mito, falseando los hechos. La entidad nacionalista, presuntamente dotada con una identidad cultural propia, homogénea y permanente a lo largo del tiempo, es siempre una invención imaginaria. 

La estrategia de los movimientos nacionalistas presenta dos fases típicas: 1ª, la liquidación de la disidencia y las diferencias socioculturales; 2ª, la expansión territorial y la anexión de zonas limítrofes. (...) 

Los nacionalistas creen que todos los demás también son nacionalistas, aunque de otro signo, de otra nación. Nada más falso. Uno puede pertenecer a un Estado-nación sin defender ningún nacionalismo. Solo el nacionalista (por su nacionalismo) es contrario al pluralismo sociocultural, en la medida en que pregona la identidad/homogeneidad cultural. En cambio, un Estado pluralista no es, por principio, 'nacionalista', por cuanto ampara la heterogeneidad cultural. Solo el nacionalista fanático, en su simpleza, concibe que obligatoriamente todo el mundo tiene que ser nacionalista de un signo o de otro: si no eres 'catalanista', tienes que ser 'españolista'. (...)

¿Qué es la Nación? Aparte romanticismos, la Nación es siempre el producto resultante del Estado. Las naciones son construcciones históricas, organizaciones socioculturales y políticas complejas. 

Donde no hay Estado, no hay Nación. El Estado es el aparato central que organiza a la Nación: la constituye como tal. Puesto que no existen naciones previas a la organización estatal, la idea de Nación solo puede aplicarse correctamente al Estado-Nación. Suponen una inconsistencia lógica e histórica, además de una necedad, esos constructos de 'Nación de naciones' o 'Estado plurinacional', verdaderas perlas del filibusterismo intelectual."


Del artículo "Las falacias del nacionalismo" de Pedro Gómez García.









Segunda verdad incómoda: No es lo mismo ser patriota que ser globalista.

"Acostumbrados como estáis al doble juego, cegados como estáis por la miopía, no entendéis o no queréis entender que nos han declarado una guerra de religión. Promovida y fomentada por una facción de aquella religión, puede ser, (¿puede ser?), pero de religión. (…) 

Que puede ser que no aspire a conquistar nuestro territorio, pero mira a la conquista de nuestras almas. A la desaparición de nuestra libertad, de nuestra sociedad, de nuestra civilización. Es decir, al aniquilamiento de nuestra manera de vivir o de morir, de nuestra manera de rezar o no rezar, de pensar o no pensar. De nuestra manera de comer y beber, de vestirnos, divertirnos, informarnos… 

No entendéis o no queréis entender que si no nos ponemos, si no nos defendemos, si no combatimos, la Yihad vencerá. Vencerá y destruirá el mundo que bien o mal hemos logrado construir, cambiar, mejorar, hacer un poco más inteligente."


Del libro "La rabia y el orgullo" de Oriana Fallaci.







"La característica principal del patriotismo español ha sido su carácter reprimido debido a la virulencia de las diversas leyendas negras y a una imagen que identificaba el patriotismo con el franquismo" (...) 

El patriotismo, entendido como una virtud, no es agresivo, aunque éste sea el pretexto habitual para deslegitimarlo como sentimiento moral. (...) 

Patriota es quien actúa en forma que beneficia a la patria, quien no rehúye los sacrificios que los intereses de la patria le impongan, quien no la posterga en sus preferencias o la traiciona en sus necesidades."


Del libro "Una apología del patriotismo" de José Luis González Quirós





Tercera verdad incómoda: No es lo mismo defender España que rendirse






DEFENDAMOS LA UNIDAD ¡CONTRA LA AMNISTÍA Y EL GOLPE DE SÁNCHEZ! 
DOMINGO 29.10.23 A LAS 12.00H 
EN PLAZA DE COLÓN, MADRID 


La amnistía que prepara Pedro Sánchez es un nuevo paso hacia la ruptura de la convivencia y la legalidad. Un nuevo paso que responde a intereses partidistas con el objetivo de mantenerse en el poder. Significa un perdón generalizado de los delitos cometidos por el secesionismo, lo cual atenta contra los principios fundamentales del Estado de Derecho y contra la igualdad ante la ley. Todas las personas, sin importar su cargo o condición, deben rendir cuentas por sus acciones en un sistema democrático. 

En lugar de promover la unidad y la convivencia, Pedro Sánchez sigue cediendo y premiando a quienes buscan imponer sus fines políticos mediante la desobediencia, la extorsión y el ataque a la Constitución. Todo ello sin importar que ello suponga el desgaste y la desconfianza en nuestras instituciones y genere la división y la polarización más profunda en la sociedad española. Para Sánchez, la prioridad es conseguir mantenerse en el gobierno y seguir impulsando así un proyecto que ha supuesto un retroceso en la libertad, el bienestar y la convivencia de los españoles. 

Cualquier gobernante debería respetar y anteponer los intereses de España a los propios, actuando en consonancia con los principios democráticos y la voluntad de la mayoría de los españoles. Una mayoría que valora ante todo la unidad, la legalidad y la convivencia. 

El pueblo español ha demostrado siempre que es capaz de aparcar sus diferencias por encima de siglas, partidos o ideologías cuando ve amenazada su unidad, su libertad y sus instituciones. Así lo ha demostrado desde 2017. Así lo hizo movilizándose y manifestándose protagonizando un movimiento cívico histórico que llevó a la cárcel a los líderes del golpe secesionista en Cataluña. Y así lo volverá a demostrar. 

Ante la gravedad de la situación, la Fundación DENAES convoca a toda la sociedad civil y a los partidos políticos en la Plaza Colón de Madrid el domingo 29 de octubre para manifestarse frente a una maniobra que solo traerá división y enfrentamiento entre españoles.









NOTA: Esta entrada se actualiza el 18 de octubre de 2023 con la tercera verdad incómoda: No es lo mismo defender España que rendirse.








30 diciembre 2020

Aliento a los vascos

 



No creo que las palabras de los escritores pidiendo la paz en Euskadi y la salvaguardia de la democracia y de la Constitución sean atendidas por una banda terrorista cuyo desprecio por la vida humana y por las libertades del ciudadano están llenando de luto al País Vasco y a España entera. Pero me uno a las voces urgentes de Basta Ya, y lo hago sin pararme en consideraciones intelectuales, porque ahora no es el momento sobre cuál es el verdadero "problema vasco"  o cuál sería el "enemigo a destruir" por parte de los terroristas de ETA con sus actos de barbarie fundamentalista. 

Conozco la canción: banderas al viento, limpieza étnica, patrias soñadas o palpables, señas de identidad nacionales, ombliguismo, intolerancia, etc. No. De algún modo ya sabemos todo eso. 

Es hora de condenar con toda energía no solamente a ETA y a la sinrazón de las pistolas, sino también a los que de forma pública y manifiesta o bien en su fuero interno, todavía consideran y especulan acerca de las supuestas razones patrióticas del nacionalismo aberrante y totalitario de ETA. Es la hora de insistir en ello: nunca gozó Euskadi de mayores libertades y de mayor autonomía, y eso es precisamente lo que ETA quiere destruir mediante el terror. 

Quisiera, en esta hora difícil en que el totalitarismo de ETA mata demócratas, cuando se corre el riesgo de perder mucho de lo ganado desde el fin de la dictadura franquista, enviar un mensaje de aliento a todos los vascos que reniegan de un radicalismo nacionalista asesino. 



Artículo de Juan Marsé publicado en ABC el 24 de septiembre de 2000



 

13 noviembre 2017

La tercera España se ha levantado


"Me temo que lo peor aún no ha pasado. Me temo que el golpe triunfará a partir del 1 de octubre, cuando la democracia se declare en tregua frente a los golpistas. Sí, me temo lo peor. Porque es la hora de Churchill y en mi entorno no veo más que pequeños chamberlaines."
Rosa Díez González



Lo peor está pasando. Lamentablemente, el temor de Rosa Díez no era infundado y la democracia se nos escapa de las manos mientras el Estado de Derecho que debe sustentarla asegurando el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular está en tregua frente a los golpistas. Esta es la dura realidad tan difícil de aceptar en estos tristes y oscuros días de la Historia de España.

¿Les parece un análisis pesimista? El tiempo lo dirá. Les aseguro que hace un par de semanas, cuando escribí este artículo, era totalmente realista. Ayer lo volví a leer y, tras observar algunas referencias temporales algo desfasadas (muchas y muy importantes noticias han sucedido estas dos semanas), decidí actualizarlo. Más adelante contaré lo que ocurrió entonces. Mientras, les invito a seguir leyendo el artículo original.

Rara vez las cosas suceden de repente, como por generación espontánea. Tampoco ahora. Desde que el día 26 de septiembre de 2012 Artur Mas anunciara en el Parlament su voluntad inequívoca de llevar a cabo el primer referéndum ilegal para la autodeterminación de Cataluña hasta que se realizó el 9 de noviembre de 2014, el Estado de Derecho ha permitido que los golpistas desafíen la ley. Y no sólo eso, el Gobierno de España lo ha negociado con ellos.

Así tenemos que, ocho meses antes del segundo referéndum ilegal para la autodeterminación de Cataluña, Enric Millo, el Delegado del Gobierno de España en Cataluña, reconoció otra negociación entre el Estado español y los golpistas que gobiernan la Generalidad de Cataluña.

Y negociación tras negociación llegamos al malhadado 1 de octubre de 2017, día en el que, minutos después dlas 20:00 h., hora de cierre de las mesas electorales del segundo referéndum ilegal para la autodeterminación de Cataluña permitido por el presidente del gobierno de España, el propio Mariano Rajoy señaló la responsabilidad de "los líderes de la Generalitat" y, acto seguido, les ofreció diálogo

La respuesta de Puigdemont al ofrecimiento de Rajoy se produjo poco después y consistió en anunciar el paso siguientela declaración de independencia de Cataluña.

Desconozco si también en esta ocasión miembros del Gobierno de España han dialogado y acordado con los golpistas, pero lo cierto es que el 10 de octubre Rajoy permitó la declaración de independencia de Cataluña. Una declaración que, como es bien sabido, se produjo y hasta se firmó.

No hay que olvidar que Rajoy permitió la declaración de independencia a pesar de que José Manuel Maza, el Fiscal General del Estado, había confirmado dos semanas antes que se daban las condiciones legales para detener a Puigdemont. Por cierto, al hilo de ese 'mensaje a navegantes' de Maza, hay que destacar el hecho de que al suspender la independencia tras proclamarla, Puigdemont minimizó el riesgo de 'violencia y grandes tumultos', algo que de suceder tendría como consecuencia que el 'Molt Honorable President' incurriera en un delito de rebelión penado con hasta 25 años de cárcel. 

En cualquier caso, las únicas actuaciones que Rajoy ha decidido contra los golpistas han sido dos. La primera, enviar a Cataluña, varios días antes del 1 de octubre, a la policía y a la guardia civil. Eso sí, fueron enviadas con una difícilmente explicable falta de previsión y a unas arriesgadas operaciones que se agravaron con la previsible actuación de los mozos de escuadra. Esas condiciones de trabajo provocaron situaciones perfectamente aprovechadas por los golpistas para su propaganda victimista. Situaciones a las que incluso se sumó el propio Millo pidiendo disculpas en TV3.

La segunda de las actuaciones de Rajoy contra los golpistas ha sido un requerimiento al Gobierno de la Generalidad de Cataluña para que "confirme si ha declarado la independencia de Cataluña". La clave de dicho requerimiento ha sido el amplio plazo dado para su respuesta. O mejor dicho, los amplios plazos. 

En efecto, en dicho requerimiento Rajoy le da al Molt Honorable President un primer plazo de cinco días (desde el miércoles 11 hasta el lunes 16 a las 10:00 horas), y un segundo plazo de tres días que acaba mañana jueves 19 a las 10:00 horas, para, en su caso, proponer al Senado "la adopción de las medidas necesarias para el cumplimiento por parte de la Comunidad Autónoma de sus obligaciones constitucionales y para la protección del interés general, al amparo de lo dispuesto en el artículo 155 de la Constitución española para restaurar el orden constitucional y estatutario vulnerado."

hoy es el día en el que los españoles nos encontramos con que el Presidente del gobierno de España no solo ha evitado instar a la Fiscalía a actuar contra el máximo responsable de los golpistas, querellarse contra Puigdemont (como ha hecho Vox), no solo ha evitado aplicar con diligencia el artículo 155 de la Constitución, regalando unos plazos incomprensiblemente largos sino que, para colmo de males, desde el Gobierno de España se transmite la información de que, tras reunirse ayer con Pedro Sánchez y hoy con Albert Rivera, Rajoy abortaría la aplicación del artículo 155 si Puigdemont convoca elecciones en Cataluña.

Llegados a este punto hago el segundo y último paréntesis en el artículo original e introduzco la actualización de hechos que comienza con esta demoledora portada del ABC,un complemento muy eficaz de la noticia enlazada al final del párrafo anterior. 

Al día siguiente, el viernes 20, se celebró la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias con la presencia de los presidentes del Parlamento, del Consejo y de la Comisión Europea. Un acto con una belleza y una altura extraordinarias en el que el Rey de España pronunció un memorable discurso, especialmente importante en su última parte (ir a min. 01:47:00 del vídeo) y aún más, si cabe, en estas palabras.

Y fue, precisamente, en el consejo de ministros celebrado unas horas después, la mañana del sábado 21, cuando Rajoy dio a conocer el documento de medidas para la aplicación del artículo 155 de la Constitución que días más tarde se llevaría al Senado para su aprobación y posterior aplicación tras su publicación en el BOE. En dicho documento se plantean medidas tan necesarias como el control de los miembros de la policía de la Generalidad (Mossos d'Esquadra), así como medidas para "garantizar la transmisión de una información veraz, objetiva y equilibrada ..." en el ámbito del servicio público autonómico de comunicación audiovisual (TV3, Catalunya Radio...). 

En cualquier caso, es importante señalar que todas esas medidas están sometidas a revisión ("El gobierno podría anticipar el cese de estas medidas si cesasen las cusas que lo motivan") y que tienen una duración determinada ("se mantendrán vigentes y serán de aplicación hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno de la Generalitat resultante de la celebración de las correspondientes elecciones al Parlamento de Cataluña"). 

Conviene recordar que ese mismo sábado 21 desde medios cercanos al gobierno se trasladó la idea de que las elecciones catalanas se celebrarían en seis meses. Muchos españoles estábamos contentos.

No obstante, el viernes 27, pocas horas después de la aprobación en el Parlamento de Cataluña de la resolución para declarar la independenciaRajoy anunció la disolución del Parlamento de Cataluña y la convocatoria de las elecciones catalanas para el día 21 de diciembre. Desconozco si Rajoy y Puigdemont estuvieron a punto de llegar a un acuerdo, tal y como se comentó en algunos medios, pero lo cierto es que en sólo una semana ya se hablaba de un 155 light.

También desconozco hasta qué punto lo sucedido esos días afectó a la gente de la calle pero lo cierto es que el domingo 29 volvieron a manifestarse más de un millón de españoles no independentistas en Barcelona. Es cierto, los catalanes no independentistas ya no se callan ni se esconden.

Cierto es también que anteayer la juez Carmen Lamela envió a la cárcel a Oriol Junqueras y a ocho exconsejeros de la Generalidad acusados de rebelión y que ayer emitió una orden internacional de busca, captura y prisión de Puigdemont. Pero no es menos cierto que estas medidas son provisionales y que no les impedirán ser candidatos a las elecciones catalanas aun siendo condenados en firme.

Lo que también es cierto es que, pese a todo lo señalado anteriormente, desde el gobierno y desde Ciudadanos siguen, como antes de estas últimas dos semanas, hablando de reformar la Constitución sin respetar la voluntad mayoritaria de los españoles.

Así que hoy, sábado 4 de octubre, al actualizar este artículo he comprendido que pese a mi impresión al inicio de esta actualización, quizá influenciado por el efecto psicológico de las recientes noticias de las detenciones de los golpistas, mi conclusión no varía sustancialmente. Y esta no es otra (y con esto finalizo la actualización continuando con el artículo original tras este párrafo) que Rajoy, que sigue sin ser Churchil, busca otro nacionalista con quien pactar en Cataluña y, con el apoyo de los pequeños Chamberlaines Sánchez y Rivera, ha permitido y permite por acción u omisión que el Estado de Derecho que debe asegurar el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular esté en tregua frente a los golpistas. Sí, en una especie de tregua autoajustable en función de la fuerza del viento popular.

Pues bien, a pesar de la gravedad de la situación, afirmo con la convicción que me da lo que veo, que, parafraseando a Aristóteles, la esperanza es el sueño de una nación despierta. Y España está muy despierta. 

No hay más que ver la creciente presencia de banderas en nuestras casas y en nuestras calles para comprobar lo despierta que está España. No hay más que recordar lo que sucedió el pasado día 3 de octubre, dos días después de que millones de españoles comprobaran apesadumbrados cómo el presidente del Gobierno de España ofreció diálogo a los golpistas tras la celebración de un referéndum ilegal que no impidió, y vieran cómo minutos después el presidente de la Generalidad de Cataluña, como máximo responsable de los golpistas anunciara la declaración de independencia de Cataluña. Ese histórico día millones de españoles libres y decentes se vieron reconfortados con la nítida imagen de un Jefe de Estado ejemplar y recuperaron la esperanza al escuchar las más que necesarias palabras de Felipe de Borbón y Grecia, y mensajes tan cruciales como este:  

"Ante esta situación de extrema gravedad que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña basado en la Constitución y en su Estatuto de autonomía."


Imprescindible fue también el mensaje del Rey a los catalanes preocupados e inquietos con "la conducta de las autoridades autonómicas". Ese "No están solos ni lo estarán" fue tan necesario como emocionante. Y lo fue para ellos pero también para millones de compatriotas suyos que estuvieron muy bien representados por los miles de asistentes a la gran manifestación celebrada cuatro días después en Madrid y, especialmente, por el millón de ciudadanos que participaron en la histórica manifestación de Barcelona (ver imagen anterior) celebrada al día siguiente de la de Madrid, en la que brilló con luz propia el discurso de Mario Vargas Llosa.

Como tantas otras veces ha ocurrido en la historia de España, se acercan días de enfrentamiento entre españoles. Y esta dura realidad me ha hecho recordar estas palabras del historiador Joaquín Riera sobre su libro "La Guerra Civil y la Tercera España":

"Los españoles no quisieron la guerra y la mayoría constituyó la denominada 'tercera España' mientras que unas minorías extremas empujaron hasta el sangriento conflicto." 

Riera afirma que la Guerra Civil no ha sido una excepción en la historia y que "como en todas las guerras, la mayor parte de la gente no la quiso" aunque, curiosamente, "esa mayoría ha sido borrada por la historiografía".

Lo que veo en estos "muy graves momentos para nuestra vida democrática", tal y como los describió el Rey de España en su histórico discurso, es que ha emergido una mayoría silenciosa que es mucho más que eso. Es la tercera España de hombres cabales señalada por Rosa Díez tan molesta para los enemigos de la libertad, los farsantes y los traidores que tanto abundan en nuestro país. Es la tercera España que quienes controlan el presente quieren borrar del pasado (ya no se habla del discurso de Felipe VI ni de la manifestación de Barcelona) para poder seguir controlando el futuro

Como escribió Neruda, podrán cortar las flores pero no podrán detener la primavera. Y no podrán detener la nueva primavera de la democracia en España porque los españoles hemos aprendido que nuestra única esperanza somos nosotros mismos. Porque ya sabemos que, como tantas otras veces, intentarán aburrirnos, desesperarnos, confundirnos, chantajearnos... Pero no podrán porque hemos abierto los ojos y somos y seremos cada vez más en la calle para obligarles a obedecernos. 

Porque somos y seremos, al fin, la nación despierta de españoles cabales, libres y decentes que se ha levantado para defender lo que nos une: el sueño de la España constitucional. 

¡¡¡Viva la Libertad!!! ¡¡¡Viva la Constitución!!! ¡¡¡Viva España!!!






23 julio 2017

Revisitando el Pub Kitty's el año del 'consenso constitucional con Cataluña'



La primera consulta ilegal para la autodeterminación de Cataluña se celebró el 9 de noviembre de 2014. En las vísperas Albert Rivera apoyó con su presencia la lectura en Barcelona del manifiesto 'Sí me importa el 9N'. Sin embargo, el inicio del 9N no lo vivió Rivera en Barcelona sino en Madrid. Más concretamente en Telecinco.

En efecto, el líder de Ciudadanos concedió una entrevista en la que anunció la participación de su partido en las convocatorias electorales del año siguiente (andaluzas en marzo, municipales y autonómicas en mayo, catalanas en septiembre y generales en diciembre), pero eludió comprometerse a defender nuestra legalidad democrática con denuncias, rehuyó secundar las realizadas por UPYD y evitó mostrarse partidario de la inhabilitación de Artur Mas.

Con todo, lo más relevante de la entrevista fue que una noche tan señalada como aquella, con la responsabilidad de hablar a millones de ciudadanos inquietos por la situación pero, al mismo tiempo, esperanzados por escuchar al emergente líder político catalán, en lugar de exigir firmeza al gobierno de España para defender la ciudadanía común de los catalanes con el resto de españoles como garantía de sus derechos, Rivera reprochó a Rajoy 'no ser seductor e inteligente para dar soluciones a lo que pasa en Cataluña'.









Desconozco si la postura de Rivera ante el 9N facilitó que los propietarios de 'los teléfonos de las altas torres' tomaran decisiones para aumentar la 'presencia mediática' del político catalán, pero lo cierto es que pocas semanas después comenzó un año 'muy electoral', el 2015, en el que se produjo en España el cambio de escenario político más importante en tres décadas con una significativa bajada de votos de PP y PSOE, los dos partidos que gobiernan desde 1982, así como el declive de UPYD y el auge de Podemos y Ciudadanos.









Llamo la atención sobre el minuto 3:20 de la mencionada entrevista cuando Rivera, tras ser preguntado por la portada de la imagen anterior, responde que hace unos meses ya dijo que había un calendario pactado entre Artur Mas y Rajoy, así como que:

"Lo que no me esperaba yo es que unos que levantan la mano diciendo que desacatan a los tribunales y que votarán sí o sí, y otros que dicen defender la unión de España y la Constitución, se vean a escondidas, nos hagan un teatro en público y luego, a escondidas, pacten cómo salir de esta." 


Y es que dos meses después, el 12 de enero, Carina Mejías, la portavoz de Ciudadanos en el Parlament de Cataluña y candidata a la alcaldía de Barcelona, Enric MilloMiquel Iceta y Felip Puigel Consejero de Presidencia de la Generalidad de Cataluña, junto con varios empresarios, dos militares y un fiscal se reunieron, a escondidas, en el Pub Kitty's

En definitiva, en sólo dos meses Rivera cambió una posición crítica con el 'consenso a escondidas' del 9N, por otra posición, esta vez colaborativa, con un nuevo 'consenso a escondidas': el del Pub Kitty's. 

Tan llamativo como ese cambio de posición fue (y sigue siendo) el 'silencio mediático' sobre esa reunión y sus objetivos de consenso, así como sobre la confesión de Rivera, dos meses después, en un coloquio sobre federalismo con Iceta (ver el vídeo desde 01:15:30), de que podría llegar a aceptar una reforma de la Constitución para un estado 'plurinacional'.

Ignoro si el objetivo de la reunión secreta del Pub Kitty's fue analizar la posibilidad de establecer un 'consenso constitucional' entre el PP, el PSOE y C's con 'Cataluña'. O dicho más claramente, si PP, PSOE, C's y los independentistas catalanes se reunieron para explorar las posibilidades de negociar una reforma constitucional que asegure un estado plurinacional como salida política para el 'procés'. 











Pero lo cierto es que las dos imágenes anteriores acreditan otro cambio de posición del líder de C's: la igualdad y la unión de los españoles. Porque lo que Rivera dijo en octubre de 2015, dos meses antes de las generales del 20D, fue:

"No estoy dispuesto a negociar con nadie que pretenda romper nuestro país"


Sin embargo, lo que Rivera hizo después, en abril de 2016, así como en marzo de 2017, se refleja en la imagen de su saludo a Puigdemont junto al saludo de Rajoy, Sánchez e Iglesias. Una imagen que simboliza que los españoles votamos a cuatro partidos cuyos líderes dialogan con quienes se niegan a prometer fidelidad a la Constitución. 









Lo que también hizo Rivera después de las generales del 20D fue callar ante los ofrecimientos a los golpistas por parte de Xavier García Albiol de 'una reforma constitucional para encajar Cataluña en España' y del propio Rajoy de 'una reforma constitucional para legalizar la consulta'. Así es la ambigüedad calculada de C's. 

En definitiva, lo que veo es que esos tres partidos 'constitucionalistas' avanzan hacia un consenso con los independentistas que desvirtuará el espíritu de la Transición reflejado en la Constitución y que pondrá aún más en peligro la libertad e igualdad ante la ley de todos los españoles. 

Y avanzan, tal y como señaló Rivera en vísperas del 9N y ensayó en el Pub Kitty's, a escondidas, haciéndonos un teatro en público y luego, a escondidas, pactando como salir de esta. Los que desacatan los Tribunales y los que dicen defender la Constitución.